DÍA CUATRO
Hoy maté un alacrán yo sola, quiero que sepan que siempre los mataba mi esposo y así se convertía en el héroe de su hijo, hoy que yo lo maté mi hijo ni me miró. Hoy el día fue para pensarle e invocarlo, comenzando con la basura, él sacaba la basura y hoy pasó el camión, después del trabajo llegué cansada con mucha hambre, a veces mi esposo me ofrecía un vaso con agua o ponía la mesa para comer, en la tarde me pidieron de la escuela dos fotografías de mi hijo con su papá, por aquello del día del padre, y en la noche mi hijo quería insistentemente una sincronizada como las prepara su papá... después de todo este ritual, apareció su mensaje: ¿puedes hablarme? dije ok, e hicimos una llamada. La conversación fue normal, contándonos cómo nos fue, que hicimos en el día y deseándonos un buen descanso, al final dijo bye te amo... yo solo dije bye Hoy no tengo ganas ni de escribir, me siento cansada, abrumada y con una carga de responsabilidades enorme. Siento que no puedo hacer esto sola, ...