DÍA DOS

 Dormí, pero no descanse... esperaba una señal de mi esposo, sólo quería saber que había llegado con bien a su destino. Desperté varias veces para revisar mi celular, hasta que porfin supe que su viaje había estado bien. Me conformé con esos mensajes, no quise decir más, aún sentía culpa de haberme enojado con él. 

Cuando salió el sol y pude levantarme, le pedí a Dios que lo ayudara a que su día fuera exitoso, y me propuse que el mío también lo iba a ser. Baje a buscar a mi hermano para que fueramos a desayunar en familia junto con nuestra madre. Habiendo aceptado, nos dispusimos y fuimos a desayunar en un lugar cerca pero al aire libre. Me pedí varias tazas de café, no sé porque esta vez pedí café, casi ni tomo, creo que porque si hubiera estado mi esposo él se hubiera pedido hasta con refill.

El lugar tranquilo me relajaba, pero detrás de una mueca de felicidad, sentía tristeza, una tristeza por sentirme sola, por sentirme vacía. Como ya mencioné, mi hijo es mi fortaleza, verlo comer rico y jugar con sus primos me complacía, pero... ¿hasta que día me podré acostrumbrarme a manejar mi soledad con entuciasmo? ¿cuando sentiré que no es una debilidad haber dependido de él todo el tiempo?

Según yo nunca he dependido de un hombre, mi papá nunca fue el mejor ejemplo, y desde que se separó de mi mamá, yo he tratado de solucionar su ausencia. A mi mamá le costó muchos años dejarlo ir, su consuelo éramos sus hijos y ahora la entiendo demaciado. Agradezco su fortaleza porque de ella lo aprendí y es lo que me mantiene "tranquila" en estos días...

Aunque hoy salió a flote otro sentimiento: miedo... y de muchas cosas, pero no sé porque me dio más miedo de que llegara la noche, desde un miedo de que mi hijo se cayera de la cama porque ya no tiene su tope, miedo de dormirme profundamente y que pase algo, que nos pique un alcacrán o salga un cienpiés, de los balazos que luego se oyen,de escuchar ruidos raros, de que la gente sepa que estoy sola, de no poder darle tiempo a mi hijo, de dejarlo solo en sus clases virtuales, etc, etc.

Bueno, al menos un último mensaje me tranquilizó un poco.... "Los amos mucho, besos a los dos, los extraño, hasta mañana" y mi corazón orgulloso solo pudo responder, "hasta mañana, descanza, bye bye" ¿De verdad me extrañará? Porque un parte de mi lo cree pero otra no...

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